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Actividad física y recomendaciones posparto
Actividad física y recomendaciones posparto
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Actividad física y entrenamiento posparto
Recomendaciones de la OMS 2020, ACSM y SCPE 2019
Un enfoque basado en la evidencia para apoyar su regreso a la actividad física después del nacimiento de su hijo. Descubra cómo integrar la actividad física de forma segura y beneficiosa durante este período crucial de transición.
contenido
- Capítulo 1: Por qué la actividad física posparto es crucial
- Capítulo 2: Recomendaciones oficiales mundiales y nacionales
- Capítulo 3: Consejos prácticos para una recuperación segura
Capítulo 3: Consejos prácticos para una recuperación segura
Reanudar la actividad física después del parto requiere un enfoque cauteloso y gradual. Este período representa una oportunidad única para redescubrir tu cuerpo y establecer nuevos hábitos saludables, respetando el proceso natural de curación.
Los siguientes consejos están diseñados para guiarla hacia un retorno seguro y beneficioso a la actividad física, teniendo en cuenta las particularidades del posparto y las recomendaciones de las organizaciones líderes.
Recuerde que cada mujer es única y la recuperación posparto varía considerablemente de una persona a otra. Los factores que influyen en esta recuperación incluyen el tipo de parto, las posibles complicaciones, el nivel de actividad física previo al embarazo y el contexto psicosocial y familiar.
Retomar la actividad física después del parto no es una carrera. Es un viaje de autodescubrimiento que requiere paciencia y amabilidad.
El objetivo no es "recuperar tu cuerpo antiguo" a toda costa, sino apoyar a tu cuerpo en su transformación y sanación, al tiempo que fortaleces tu salud general para esta nueva etapa de la vida.
Recuperación gradual y personalizada
0-6 semanas
Comience con actividades muy suaves, como caminatas cortas (5-15 minutos), ejercicios de respiración profunda y contracciones isométricas suaves del suelo pélvico y el transverso abdominal. Después de un parto vaginal sin complicaciones, estas actividades generalmente pueden comenzar en cuanto se sienta lista.
6-12 semanas
Aumente gradualmente la duración de las caminatas (15-30 minutos) e introduzca ejercicios más avanzados de estabilización del core y la pelvis. Este suele ser el momento en que comienza la rehabilitación perineal con un profesional. Las mujeres que han tenido una cesárea generalmente pueden empezar a introducir ejercicios más estructurados tras la aprobación médica.
12+ semanas
Diversifique sus actividades incorporando yoga posparto, pilates adaptado o sesiones de natación. Progrese con ejercicios de fortalecimiento más intensos y actividades cardiovasculares más sostenidas. La introducción de ejercicios de impacto puede comenzar gradualmente si el suelo pélvico lo permite.
Esta progresión debe adaptarse en función de varios factores individuales:
Factores fisiológicos
- Tipo de parto (vaginal o cesárea)
- Presencia de complicaciones (desgarro, episiotomía, diástasis)
- Estado del suelo pélvico (evaluado por un profesional)
- Nivel de fatiga y calidad del sueño
- Estado de la lactancia materna (producción y comodidad)
Factores prácticos
- Disponibilidad y apoyo familiar
- Acceso a profesionales especializados
- Historial deportivo antes y durante el embarazo
- Preferencias de actividad personal
- El ritmo y las necesidades del bebé
La regla de oro sigue siendo escuchar al propio cuerpo: cualquier signo de dolor, malestar importante o sangrado anormal debe llevar a reducir la intensidad y consultar a un profesional de la salud.
Ejercicios recomendados
Caminar a paso ligero
Accesible y eficaz, la caminata rápida suele considerarse la actividad ideal para principiantes. Se puede incorporar fácilmente a la vida diaria con el bebé (en un portabebés o cochecito) y adaptar su intensidad y duración según su progreso.
Comience con 10-15 minutos a un ritmo cómodo, luego aumente gradualmente a 30-45 minutos a un ritmo más rápido (respiración ligeramente acelerada pero posible conversación).
Fortalecimiento muscular
Los ejercicios de fortalecimiento deben dirigirse principalmente a los músculos posturales debilitados durante el embarazo: transverso del abdomen, suelo pélvico, músculos de la espalda y de los hombros.
Ejercicios recomendados:
- Sentadillas adaptadas (comenzar con apoyo)
- Estocadas estáticas y luego dinámicas
- Puentes de glúteos (excelentes para el suelo pélvico)
- Revestimiento frontal modificado (rodillas en el suelo)
Ejercicios del suelo pélvico
Los ejercicios de Kegel son la base de la rehabilitación perineal y se pueden practicar casi en cualquier lugar:
- Identificar los músculos (los que se utilizan para retener la orina)
- Contrae estos músculos durante 5 a 10 segundos.
- Suelte completamente durante 10 segundos.
- Repetir 10 veces, 3 veces al día.
Progresar a contracciones más largas y variaciones (contracciones rápidas, contracciones con respiración coordinada).
Actividades aeróbicas adaptadas
Natación y aeróbic acuático (excelente para minimizar el impacto), bicicleta estática (de 6 a 8 semanas), clases de fitness posparto, baile suave.
Actividades mente-cuerpo
Yoga posparto, pilates adaptado, taichí. Estas prácticas combinan fuerza, flexibilidad y gestión del estrés, lo que las hace especialmente beneficiosas en el posparto.
Debe evitarse inicialmente
Correr, saltar, deportes de alto impacto, ejercicios abdominales clásicos (abdominales) y levantar objetos pesados. Estas actividades pueden reintroducirse gradualmente tras una evaluación profesional.
Limitar el estilo de vida sedentario
Más allá de las sesiones de ejercicio estructuradas, reducir el tiempo de sedentarismo es fundamental para la salud posparto. Investigaciones fisiológicas recientes demuestran que permanecer sentada o acostada durante largos periodos sin descanso tiene efectos perjudiciales en la salud metabólica, la circulación sanguínea y la recuperación muscular, independientemente de otros niveles de actividad física.
Dividir los períodos de estar sentado
Intenta levantarte y moverte al menos cada 30 minutos, aunque sea brevemente. Esta simple acción mejora la circulación, reduce la presión en el suelo pélvico y acelera el metabolismo. Para las madres lactantes, esto podría significar cambiar de posición o dar algunos pasos entre cada toma.
Incorporar microdescansos activos
Incluso breves periodos de actividad (de 1 a 2 minutos) pueden tener beneficios significativos si se repiten regularmente a lo largo del día. Por ejemplo: algunos estiramientos mientras el bebé duerme, subir y bajar las escaleras varias veces, hacer círculos pélvicos o practicar algunas contracciones del suelo pélvico.
Crear un entorno propicio para el movimiento
Organice su espacio vital para estimular el movimiento: coloque equipos para bebés en diferentes áreas de la casa, use un escritorio de pie para ciertas tareas o tenga a mano una pelota de ejercicios para sentarse activamente de manera intermitente.
Estudios han demostrado que incluso entre personas que hacen ejercicio regularmente, los períodos prolongados de sedentarismo ininterrumpido se asocian con un mayor riesgo de trastornos metabólicos y cardiovasculares. En el posparto, reducir el tiempo de sedentarismo es aún más importante, ya que contribuye a:
- Mejorar el retorno venoso y reducir el riesgo de trombosis.
- Reducir el dolor lumbar y pélvico
- Facilitar la recuperación de los tejidos y la curación posparto.
- Estabilizar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.
Testimonio e impacto real

Tras el nacimiento de mi hija, pasé por un momento emocionalmente difícil. Me sentía agotada, abrumada y, a menudo, triste sin motivo aparente. Mi matrona me animó encarecidamente a incorporar paseos cortos diarios a mi rutina. Al principio, no me lo creía, pero empecé con 10 minutos, luego 20 y, finalmente, 30 minutos cada día.
El cambio fue drástico. No solo disminuyeron mis síntomas depresivos, sino que también recuperé la energía y la sensación de control sobre mi vida. Estos paseos se convirtieron en algo muy preciado para mi hija y para mí; un ritual que continuamos tres años después.
— Julie, 32 años, madre de una niña
Datos científicos de apoyo
sueño mejorado
Los estudios muestran que las mujeres que realizan al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana reportan mejoras significativas en la calidad de su sueño, a pesar de las interrupciones relacionadas con el cuidado del bebé.
Reducción del riesgo de depresión
Un metaanálisis publicado en el Journal of Psychiatric Research mostró que la actividad física regular reduce a la mitad el riesgo de desarrollar depresión posparto.
Recuperación física acelerada
Las mujeres que reanudan la actividad física adecuada en las primeras semanas posparto experimentan una recuperación física un 30% más rápida en términos de fuerza y resistencia muscular.
Estos beneficios no se limitan al posparto inmediato. Los hábitos de actividad física adquiridos durante este periodo tienden a persistir a largo plazo, contribuyendo a la salud general de la madre e influyendo positivamente en los hábitos de salud de toda la familia.
Conclusión: Muévete hacia una mejor experiencia posparto
Capítulo 3: Consejos prácticos para una recuperación segura
Reanudar la actividad física después del parto requiere un enfoque cauteloso y gradual. Este período representa una oportunidad única para redescubrir tu cuerpo y establecer nuevos hábitos saludables, respetando el proceso natural de curación.
Los siguientes consejos están diseñados para guiarla hacia un retorno seguro y beneficioso a la actividad física, teniendo en cuenta las particularidades del posparto y las recomendaciones de las organizaciones líderes.
Recuerde que cada mujer es única y la recuperación posparto varía considerablemente de una persona a otra. Los factores que influyen en esta recuperación incluyen el tipo de parto, las posibles complicaciones, el nivel de actividad física previo al embarazo y el contexto psicosocial y familiar.
Retomar la actividad física después del parto no es una carrera. Es un viaje de autodescubrimiento que requiere paciencia y amabilidad.
El objetivo no es "recuperar tu cuerpo antiguo" a toda costa, sino apoyar a tu cuerpo en su transformación y sanación, al tiempo que fortaleces tu salud general para esta nueva etapa de la vida.
Recuperación gradual y personalizada
0-6 semanas
Comience con actividades muy suaves, como caminatas cortas (5-15 minutos), ejercicios de respiración profunda y contracciones isométricas suaves del suelo pélvico y el transverso abdominal. Después de un parto vaginal sin complicaciones, estas actividades generalmente pueden comenzar en cuanto se sienta lista.
6-12 semanas
Aumente gradualmente la duración de las caminatas (15-30 minutos) e introduzca ejercicios más avanzados de estabilización del core y la pelvis. Este suele ser el momento en que comienza la rehabilitación perineal con un profesional. Las mujeres que han tenido una cesárea generalmente pueden empezar a introducir ejercicios más estructurados tras la aprobación médica.
12+ semanas
Diversifique sus actividades incorporando yoga posparto, pilates adaptado o sesiones de natación. Progrese con ejercicios de fortalecimiento más intensos y actividades cardiovasculares más sostenidas. La introducción de ejercicios de impacto puede comenzar gradualmente si el suelo pélvico lo permite.
Esta progresión debe adaptarse en función de varios factores individuales:
Factores fisiológicos
- Tipo de parto (vaginal o cesárea)
- Presencia de complicaciones (desgarro, episiotomía, diástasis)
- Estado del suelo pélvico (evaluado por un profesional)
- Nivel de fatiga y calidad del sueño
- Estado de la lactancia materna (producción y comodidad)
Factores prácticos
- Disponibilidad y apoyo familiar
- Acceso a profesionales especializados
- Historial deportivo antes y durante el embarazo
- Preferencias de actividad personal
- El ritmo y las necesidades del bebé
La regla de oro sigue siendo escuchar al propio cuerpo: cualquier signo de dolor, malestar importante o sangrado anormal debe llevar a reducir la intensidad y consultar a un profesional de la salud.
Ejercicios recomendados
Caminar a paso ligero
Accesible y eficaz, la caminata rápida suele considerarse la actividad ideal para principiantes. Se puede incorporar fácilmente a la vida diaria con el bebé (en un portabebés o cochecito) y adaptar su intensidad y duración según su progreso.
Comience con 10-15 minutos a un ritmo cómodo, luego aumente gradualmente a 30-45 minutos a un ritmo más rápido (respiración ligeramente acelerada pero posible conversación).
Fortalecimiento muscular
Los ejercicios de fortalecimiento deben dirigirse principalmente a los músculos posturales debilitados durante el embarazo: transverso del abdomen, suelo pélvico, músculos de la espalda y de los hombros.
Ejercicios recomendados:
- Sentadillas adaptadas (comenzar con apoyo)
- Estocadas estáticas y luego dinámicas
- Puentes de glúteos (excelentes para el suelo pélvico)
- Revestimiento frontal modificado (rodillas en el suelo)
Ejercicios del suelo pélvico
Los ejercicios de Kegel son la base de la rehabilitación perineal y se pueden practicar casi en cualquier lugar:
- Identificar los músculos (los que se utilizan para retener la orina)
- Contrae estos músculos durante 5 a 10 segundos.
- Suelte completamente durante 10 segundos.
- Repetir 10 veces, 3 veces al día.
Progresar a contracciones más largas y variaciones (contracciones rápidas, contracciones con respiración coordinada).
Actividades aeróbicas adaptadas
Natación y aeróbic acuático (excelente para minimizar el impacto), bicicleta estática (de 6 a 8 semanas), clases de fitness posparto, baile suave.
Actividades mente-cuerpo
Yoga posparto, pilates adaptado, taichí. Estas prácticas combinan fuerza, flexibilidad y gestión del estrés, lo que las hace especialmente beneficiosas en el posparto.
Debe evitarse inicialmente
Correr, saltar, deportes de alto impacto, ejercicios abdominales clásicos (abdominales) y levantar objetos pesados. Estas actividades pueden reintroducirse gradualmente tras una evaluación profesional.
Limitar el estilo de vida sedentario
Más allá de las sesiones de ejercicio estructuradas, reducir el tiempo de sedentarismo es fundamental para la salud posparto. Investigaciones fisiológicas recientes demuestran que permanecer sentada o acostada durante largos periodos sin descanso tiene efectos perjudiciales en la salud metabólica, la circulación sanguínea y la recuperación muscular, independientemente de otros niveles de actividad física.
Dividir los períodos de estar sentado
Intenta levantarte y moverte al menos cada 30 minutos, aunque sea brevemente. Esta simple acción mejora la circulación, reduce la presión en el suelo pélvico y acelera el metabolismo. Para las madres lactantes, esto podría significar cambiar de posición o dar algunos pasos entre cada toma.
Incorporar microdescansos activos
Incluso breves periodos de actividad (de 1 a 2 minutos) pueden tener beneficios significativos si se repiten regularmente a lo largo del día. Por ejemplo: algunos estiramientos mientras el bebé duerme, subir y bajar las escaleras varias veces, hacer círculos pélvicos o practicar algunas contracciones del suelo pélvico.
Crear un entorno propicio para el movimiento
Organice su espacio vital para estimular el movimiento: coloque equipos para bebés en diferentes áreas de la casa, use un escritorio de pie para ciertas tareas o tenga a mano una pelota de ejercicios para sentarse activamente de manera intermitente.
Estudios han demostrado que incluso entre personas que hacen ejercicio regularmente, los períodos prolongados de sedentarismo ininterrumpido se asocian con un mayor riesgo de trastornos metabólicos y cardiovasculares. En el posparto, reducir el tiempo de sedentarismo es aún más importante, ya que contribuye a:
- Mejorar el retorno venoso y reducir el riesgo de trombosis.
- Reducir el dolor lumbar y pélvico
- Facilitar la recuperación de los tejidos y la curación posparto.
- Estabilizar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.
Testimonio e impacto real

Tras el nacimiento de mi hija, pasé por un momento emocionalmente difícil. Me sentía agotada, abrumada y, a menudo, triste sin motivo aparente. Mi matrona me animó encarecidamente a incorporar paseos cortos diarios a mi rutina. Al principio, no me lo creía, pero empecé con 10 minutos, luego 20 y, finalmente, 30 minutos cada día.
El cambio fue drástico. No solo disminuyeron mis síntomas depresivos, sino que también recuperé la energía y la sensación de control sobre mi vida. Estos paseos se convirtieron en algo muy preciado para mi hija y para mí; un ritual que continuamos tres años después.
— Julie, 32 años, madre de una niña
Datos científicos de apoyo
sueño mejorado
Los estudios muestran que las mujeres que realizan al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana reportan mejoras significativas en la calidad de su sueño, a pesar de las interrupciones relacionadas con el cuidado del bebé.
Reducción del riesgo de depresión
Un metaanálisis publicado en el Journal of Psychiatric Research mostró que la actividad física regular reduce a la mitad el riesgo de desarrollar depresión posparto.
Recuperación física acelerada
Las mujeres que reanudan la actividad física adecuada en las primeras semanas posparto experimentan una recuperación física un 30% más rápida en términos de fuerza y resistencia muscular.
Estos beneficios no se limitan al posparto inmediato. Los hábitos de actividad física adquiridos durante este periodo tienden a persistir a largo plazo, contribuyendo a la salud general de la madre e influyendo positivamente en los hábitos de salud de toda la familia.
Conclusión: Muévete hacia una mejor experiencia posparto
Capítulo 3: Consejos prácticos para una recuperación segura
Reanudar la actividad física después del parto requiere un enfoque cauteloso y gradual. Este período representa una oportunidad única para redescubrir tu cuerpo y establecer nuevos hábitos saludables, respetando el proceso natural de curación.
Los siguientes consejos están diseñados para guiarla hacia un retorno seguro y beneficioso a la actividad física, teniendo en cuenta las particularidades del posparto y las recomendaciones de las organizaciones líderes.
Recuerde que cada mujer es única y la recuperación posparto varía considerablemente de una persona a otra. Los factores que influyen en esta recuperación incluyen el tipo de parto, las posibles complicaciones, el nivel de actividad física previo al embarazo y el contexto psicosocial y familiar.
Retomar la actividad física después del parto no es una carrera. Es un viaje de autodescubrimiento que requiere paciencia y amabilidad.
El objetivo no es "recuperar tu cuerpo antiguo" a toda costa, sino apoyar a tu cuerpo en su transformación y sanación, al tiempo que fortaleces tu salud general para esta nueva etapa de la vida.
Recuperación gradual y personalizada
0-6 semanas
Comience con actividades muy suaves, como caminatas cortas (5-15 minutos), ejercicios de respiración profunda y contracciones isométricas suaves del suelo pélvico y el transverso abdominal. Después de un parto vaginal sin complicaciones, estas actividades generalmente pueden comenzar en cuanto se sienta lista.
6-12 semanas
Aumente gradualmente la duración de las caminatas (15-30 minutos) e introduzca ejercicios más avanzados de estabilización del core y la pelvis. Este suele ser el momento en que comienza la rehabilitación perineal con un profesional. Las mujeres que han tenido una cesárea generalmente pueden empezar a introducir ejercicios más estructurados tras la aprobación médica.
12+ semanas
Diversifique sus actividades incorporando yoga posparto, pilates adaptado o sesiones de natación. Progrese con ejercicios de fortalecimiento más intensos y actividades cardiovasculares más sostenidas. La introducción de ejercicios de impacto puede comenzar gradualmente si el suelo pélvico lo permite.
Esta progresión debe adaptarse en función de varios factores individuales:
Factores fisiológicos
- Tipo de parto (vaginal o cesárea)
- Presencia de complicaciones (desgarro, episiotomía, diástasis)
- Estado del suelo pélvico (evaluado por un profesional)
- Nivel de fatiga y calidad del sueño
- Estado de la lactancia materna (producción y comodidad)
Factores prácticos
- Disponibilidad y apoyo familiar
- Acceso a profesionales especializados
- Historial deportivo antes y durante el embarazo
- Preferencias de actividad personal
- El ritmo y las necesidades del bebé
La regla de oro sigue siendo escuchar al propio cuerpo: cualquier signo de dolor, malestar importante o sangrado anormal debe llevar a reducir la intensidad y consultar a un profesional de la salud.
Ejercicios recomendados
Caminar a paso ligero
Accesible y eficaz, la caminata rápida suele considerarse la actividad ideal para principiantes. Se puede incorporar fácilmente a la vida diaria con el bebé (en un portabebés o cochecito) y adaptar su intensidad y duración según su progreso.
Comience con 10-15 minutos a un ritmo cómodo, luego aumente gradualmente a 30-45 minutos a un ritmo más rápido (respiración ligeramente acelerada pero posible conversación).
Fortalecimiento muscular
Los ejercicios de fortalecimiento deben dirigirse principalmente a los músculos posturales debilitados durante el embarazo: transverso del abdomen, suelo pélvico, músculos de la espalda y de los hombros.
Ejercicios recomendados:
- Sentadillas adaptadas (comenzar con apoyo)
- Estocadas estáticas y luego dinámicas
- Puentes de glúteos (excelentes para el suelo pélvico)
- Revestimiento frontal modificado (rodillas en el suelo)
Ejercicios del suelo pélvico
Los ejercicios de Kegel son la base de la rehabilitación perineal y se pueden practicar casi en cualquier lugar:
- Identificar los músculos (los que se utilizan para retener la orina)
- Contrae estos músculos durante 5 a 10 segundos.
- Suelte completamente durante 10 segundos.
- Repetir 10 veces, 3 veces al día.
Progresar a contracciones más largas y variaciones (contracciones rápidas, contracciones con respiración coordinada).
Actividades aeróbicas adaptadas
Natación y aeróbic acuático (excelente para minimizar el impacto), bicicleta estática (de 6 a 8 semanas), clases de fitness posparto, baile suave.
Actividades mente-cuerpo
Yoga posparto, pilates adaptado, taichí. Estas prácticas combinan fuerza, flexibilidad y gestión del estrés, lo que las hace especialmente beneficiosas en el posparto.
Debe evitarse inicialmente
Correr, saltar, deportes de alto impacto, ejercicios abdominales clásicos (abdominales) y levantar objetos pesados. Estas actividades pueden reintroducirse gradualmente tras una evaluación profesional.
Limitar el estilo de vida sedentario
Más allá de las sesiones de ejercicio estructuradas, reducir el tiempo de sedentarismo es fundamental para la salud posparto. Investigaciones fisiológicas recientes demuestran que permanecer sentada o acostada durante largos periodos sin descanso tiene efectos perjudiciales en la salud metabólica, la circulación sanguínea y la recuperación muscular, independientemente de otros niveles de actividad física.
Dividir los períodos de estar sentado
Intenta levantarte y moverte al menos cada 30 minutos, aunque sea brevemente. Esta simple acción mejora la circulación, reduce la presión en el suelo pélvico y acelera el metabolismo. Para las madres lactantes, esto podría significar cambiar de posición o dar algunos pasos entre cada toma.
Incorporar microdescansos activos
Incluso breves periodos de actividad (de 1 a 2 minutos) pueden tener beneficios significativos si se repiten regularmente a lo largo del día. Por ejemplo: algunos estiramientos mientras el bebé duerme, subir y bajar las escaleras varias veces, hacer círculos pélvicos o practicar algunas contracciones del suelo pélvico.
Crear un entorno propicio para el movimiento
Organice su espacio vital para estimular el movimiento: coloque equipos para bebés en diferentes áreas de la casa, use un escritorio de pie para ciertas tareas o tenga a mano una pelota de ejercicios para sentarse activamente de manera intermitente.
Estudios han demostrado que incluso entre personas que hacen ejercicio regularmente, los períodos prolongados de sedentarismo ininterrumpido se asocian con un mayor riesgo de trastornos metabólicos y cardiovasculares. En el posparto, reducir el tiempo de sedentarismo es aún más importante, ya que contribuye a:
- Mejorar el retorno venoso y reducir el riesgo de trombosis.
- Reducir el dolor lumbar y pélvico
- Facilitar la recuperación de los tejidos y la curación posparto.
- Estabilizar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.
Testimonio e impacto real

Tras el nacimiento de mi hija, pasé por un momento emocionalmente difícil. Me sentía agotada, abrumada y, a menudo, triste sin motivo aparente. Mi matrona me animó encarecidamente a incorporar paseos cortos diarios a mi rutina. Al principio, no me lo creía, pero empecé con 10 minutos, luego 20 y, finalmente, 30 minutos cada día.
El cambio fue drástico. No solo disminuyeron mis síntomas depresivos, sino que también recuperé la energía y la sensación de control sobre mi vida. Estos paseos se convirtieron en algo muy preciado para mi hija y para mí; un ritual que continuamos tres años después.
— Julie, 32 años, madre de una niña
Datos científicos de apoyo
sueño mejorado
Los estudios muestran que las mujeres que realizan al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana reportan mejoras significativas en la calidad de su sueño, a pesar de las interrupciones relacionadas con el cuidado del bebé.
Reducción del riesgo de depresión
Un metaanálisis publicado en el Journal of Psychiatric Research mostró que la actividad física regular reduce a la mitad el riesgo de desarrollar depresión posparto.
Recuperación física acelerada
Las mujeres que reanudan la actividad física adecuada en las primeras semanas posparto experimentan una recuperación física un 30% más rápida en términos de fuerza y resistencia muscular.
Estos beneficios no se limitan al posparto inmediato. Los hábitos de actividad física adquiridos durante este periodo tienden a persistir a largo plazo, contribuyendo a la salud general de la madre e influyendo positivamente en los hábitos de salud de toda la familia.
Conclusión: Muévete hacia una mejor experiencia posparto
Capítulo 3: Consejos prácticos para una recuperación segura
Reanudar la actividad física después del parto requiere un enfoque cauteloso y gradual. Este período representa una oportunidad única para redescubrir tu cuerpo y establecer nuevos hábitos saludables, respetando el proceso natural de curación.
Los siguientes consejos están diseñados para guiarla hacia un retorno seguro y beneficioso a la actividad física, teniendo en cuenta las particularidades del posparto y las recomendaciones de las organizaciones líderes.
Recuerde que cada mujer es única y la recuperación posparto varía considerablemente de una persona a otra. Los factores que influyen en esta recuperación incluyen el tipo de parto, las posibles complicaciones, el nivel de actividad física previo al embarazo y el contexto psicosocial y familiar.
Retomar la actividad física después del parto no es una carrera. Es un viaje de autodescubrimiento que requiere paciencia y amabilidad.
El objetivo no es "recuperar tu cuerpo antiguo" a toda costa, sino apoyar a tu cuerpo en su transformación y sanación, al tiempo que fortaleces tu salud general para esta nueva etapa de la vida.
Recuperación gradual y personalizada
0-6 semanas
Comience con actividades muy suaves, como caminatas cortas (5-15 minutos), ejercicios de respiración profunda y contracciones isométricas suaves del suelo pélvico y el transverso abdominal. Después de un parto vaginal sin complicaciones, estas actividades generalmente pueden comenzar en cuanto se sienta lista.
6-12 semanas
Aumente gradualmente la duración de las caminatas (15-30 minutos) e introduzca ejercicios más avanzados de estabilización del core y la pelvis. Este suele ser el momento en que comienza la rehabilitación perineal con un profesional. Las mujeres que han tenido una cesárea generalmente pueden empezar a introducir ejercicios más estructurados tras la aprobación médica.
12+ semanas
Diversifique sus actividades incorporando yoga posparto, pilates adaptado o sesiones de natación. Progrese con ejercicios de fortalecimiento más intensos y actividades cardiovasculares más sostenidas. La introducción de ejercicios de impacto puede comenzar gradualmente si el suelo pélvico lo permite.
Esta progresión debe adaptarse en función de varios factores individuales:
Factores fisiológicos
- Tipo de parto (vaginal o cesárea)
- Presencia de complicaciones (desgarro, episiotomía, diástasis)
- Estado del suelo pélvico (evaluado por un profesional)
- Nivel de fatiga y calidad del sueño
- Estado de la lactancia materna (producción y comodidad)
Factores prácticos
- Disponibilidad y apoyo familiar
- Acceso a profesionales especializados
- Historial deportivo antes y durante el embarazo
- Preferencias de actividad personal
- El ritmo y las necesidades del bebé
La regla de oro sigue siendo escuchar al propio cuerpo: cualquier signo de dolor, malestar importante o sangrado anormal debe llevar a reducir la intensidad y consultar a un profesional de la salud.
Ejercicios recomendados
Caminar a paso ligero
Accesible y eficaz, la caminata rápida suele considerarse la actividad ideal para principiantes. Se puede incorporar fácilmente a la vida diaria con el bebé (en un portabebés o cochecito) y adaptar su intensidad y duración según su progreso.
Comience con 10-15 minutos a un ritmo cómodo, luego aumente gradualmente a 30-45 minutos a un ritmo más rápido (respiración ligeramente acelerada pero posible conversación).
Fortalecimiento muscular
Los ejercicios de fortalecimiento deben dirigirse principalmente a los músculos posturales debilitados durante el embarazo: transverso del abdomen, suelo pélvico, músculos de la espalda y de los hombros.
Ejercicios recomendados:
- Sentadillas adaptadas (comenzar con apoyo)
- Estocadas estáticas y luego dinámicas
- Puentes de glúteos (excelentes para el suelo pélvico)
- Revestimiento frontal modificado (rodillas en el suelo)
Ejercicios del suelo pélvico
Los ejercicios de Kegel son la base de la rehabilitación perineal y se pueden practicar casi en cualquier lugar:
- Identificar los músculos (los que se utilizan para retener la orina)
- Contrae estos músculos durante 5 a 10 segundos.
- Suelte completamente durante 10 segundos.
- Repetir 10 veces, 3 veces al día.
Progresar a contracciones más largas y variaciones (contracciones rápidas, contracciones con respiración coordinada).
Actividades aeróbicas adaptadas
Natación y aeróbic acuático (excelente para minimizar el impacto), bicicleta estática (de 6 a 8 semanas), clases de fitness posparto, baile suave.
Actividades mente-cuerpo
Yoga posparto, pilates adaptado, taichí. Estas prácticas combinan fuerza, flexibilidad y gestión del estrés, lo que las hace especialmente beneficiosas en el posparto.
Debe evitarse inicialmente
Correr, saltar, deportes de alto impacto, ejercicios abdominales clásicos (abdominales) y levantar objetos pesados. Estas actividades pueden reintroducirse gradualmente tras una evaluación profesional.
Limitar el estilo de vida sedentario
Más allá de las sesiones de ejercicio estructuradas, reducir el tiempo de sedentarismo es fundamental para la salud posparto. Investigaciones fisiológicas recientes demuestran que permanecer sentada o acostada durante largos periodos sin descanso tiene efectos perjudiciales en la salud metabólica, la circulación sanguínea y la recuperación muscular, independientemente de otros niveles de actividad física.
Dividir los períodos de estar sentado
Intenta levantarte y moverte al menos cada 30 minutos, aunque sea brevemente. Esta simple acción mejora la circulación, reduce la presión en el suelo pélvico y acelera el metabolismo. Para las madres lactantes, esto podría significar cambiar de posición o dar algunos pasos entre cada toma.
Incorporar microdescansos activos
Incluso breves periodos de actividad (de 1 a 2 minutos) pueden tener beneficios significativos si se repiten regularmente a lo largo del día. Por ejemplo: algunos estiramientos mientras el bebé duerme, subir y bajar las escaleras varias veces, hacer círculos pélvicos o practicar algunas contracciones del suelo pélvico.
Crear un entorno propicio para el movimiento
Organice su espacio vital para estimular el movimiento: coloque equipos para bebés en diferentes áreas de la casa, use un escritorio de pie para ciertas tareas o tenga a mano una pelota de ejercicios para sentarse activamente de manera intermitente.
Estudios han demostrado que incluso entre personas que hacen ejercicio regularmente, los períodos prolongados de sedentarismo ininterrumpido se asocian con un mayor riesgo de trastornos metabólicos y cardiovasculares. En el posparto, reducir el tiempo de sedentarismo es aún más importante, ya que contribuye a:
- Mejorar el retorno venoso y reducir el riesgo de trombosis.
- Reducir el dolor lumbar y pélvico
- Facilitar la recuperación de los tejidos y la curación posparto.
- Estabilizar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.
Testimonio e impacto real

Tras el nacimiento de mi hija, pasé por un momento emocionalmente difícil. Me sentía agotada, abrumada y, a menudo, triste sin motivo aparente. Mi matrona me animó encarecidamente a incorporar paseos cortos diarios a mi rutina. Al principio, no me lo creía, pero empecé con 10 minutos, luego 20 y, finalmente, 30 minutos cada día.
El cambio fue drástico. No solo disminuyeron mis síntomas depresivos, sino que también recuperé la energía y la sensación de control sobre mi vida. Estos paseos se convirtieron en algo muy preciado para mi hija y para mí; un ritual que continuamos tres años después.
— Julie, 32 años, madre de una niña
Datos científicos de apoyo
sueño mejorado
Los estudios muestran que las mujeres que realizan al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana reportan mejoras significativas en la calidad de su sueño, a pesar de las interrupciones relacionadas con el cuidado del bebé.
Reducción del riesgo de depresión
Un metaanálisis publicado en el Journal of Psychiatric Research mostró que la actividad física regular reduce a la mitad el riesgo de desarrollar depresión posparto.
Recuperación física acelerada
Las mujeres que reanudan la actividad física adecuada en las primeras semanas posparto experimentan una recuperación física un 30% más rápida en términos de fuerza y resistencia muscular.
Estos beneficios no se limitan al posparto inmediato. Los hábitos de actividad física adquiridos durante este periodo tienden a persistir a largo plazo, contribuyendo a la salud general de la madre e influyendo positivamente en los hábitos de salud de toda la familia.
Conclusión: Muévete hacia una mejor experiencia posparto
-
Capítulo 2: Recomendaciones oficiales mundiales y nacionales
Las organizaciones sanitarias nacionales e internacionales han establecido directrices específicas para la actividad física durante el período posnatal. Estas recomendaciones se basan en una amplia investigación y se actualizan periódicamente para reflejar los avances científicos en este campo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) y la Sociedad de Cardiología y Ejercicio Pediátrico (SCPE) se encuentran entre las principales autoridades que han publicado pautas detalladas para orientar a las mujeres y a los profesionales de la salud.
Estas recomendaciones consideran las particularidades fisiológicas del posparto, los diferentes tipos de parto (vaginal o cesárea) y las posibles complicaciones. Ofrecen un marco seguro y flexible para adaptarse a las necesidades individuales de cada mujer.
Comprender estas pautas es fundamental para desarrollar un programa de actividad física que sea beneficioso y seguro durante este momento único.
OMS 2020: Actividad física recomendada

En 2020, la Organización Mundial de la Salud publicó recomendaciones específicas para las mujeres en el posparto, reconociendo que este período requiere una atención especial en términos de actividad física.
Estas directrices forman parte de un marco más amplio de recomendaciones para adultos, aunque tienen en cuenta las especificidades fisiológicas y las limitaciones prácticas vinculadas a la recuperación posnatal y el cuidado del recién nacido.
150 a 300 minutos de actividad aeróbica moderada por semana
La OMS recomienda de 150 a 300 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada (caminata rápida, ciclismo lento, natación suave) o de 75 a 150 minutos de actividad física vigorosa para las mujeres que han tenido una recuperación sin complicaciones. Estas actividades pueden dividirse en varias sesiones cortas (de 10 a 15 minutos) para adaptarse al ritmo del bebé.
Fortalecimiento muscular regular
Se recomiendan al menos dos sesiones semanales de ejercicio dirigidas a los principales grupos musculares, con especial atención al suelo pélvico y los músculos abdominales profundos (transversos). Estos ejercicios pueden comenzar con contracciones isométricas simples antes de progresar a movimientos más dinámicos.
Reducción del tiempo sedentario
La OMS enfatiza la importancia de limitar los periodos prolongados de estar sentado o acostado (excluyendo dormir). Incluso breves periodos de actividad de baja intensidad son beneficiosos y deben fomentarse a lo largo del día, por ejemplo, levantándose regularmente mientras amamanta o dando algunos pasos mientras el bebé duerme.
ACSM (Colegio Americano de Medicina del Deporte)
El Colegio Americano de Medicina del Deporte, autoridad mundial en medicina deportiva, ofrece recomendaciones específicas para mujeres en el posparto, complementarias a las de la OMS. Estas directrices priorizan un enfoque gradual e individualizado.
Fase inicial (0-6 semanas)
El ACSM recomienda una reanudación gradual del ejercicio, con 20 a 30 minutos de ejercicio ligero o moderado, según la tolerancia, la mayoría de los días de la semana. En partos sin complicaciones, se pueden iniciar caminatas cortas y ejercicios de respiración durante los primeros días. En caso de cesárea, espere la autorización médica (generalmente entre 4 y 6 semanas).
Fase intermedia (6-12 semanas)
Aumente gradualmente la duración y la intensidad, introduciendo gradualmente ejercicios ligeros de fortalecimiento muscular. El ACSM recomienda vigilar atentamente los signos de fatiga excesiva y ajustar la intensidad según corresponda. El fortalecimiento del suelo pélvico se convierte en una prioridad.
Fase avanzada (más de 12 semanas)
Transición a las recomendaciones generales para adultos, con progresión continua en intensidad y complejidad. El ACSM enfatiza la importancia de una evaluación profesional antes de retomar actividades de alto impacto o deportes competitivos, especialmente en mujeres que han presentado complicaciones.
La ACSM enfatiza especialmente la importancia de la evaluación médica, recomendando una consulta específica con un profesional de la salud antes de reanudar actividades intensas, especialmente en casos de complicaciones como diástasis abdominal significativa, dolor pélvico persistente o sangrado anormal.
Estas recomendaciones también tienen en cuenta la lactancia materna, sugiriendo realizar ejercicio después de amamantar (para mayor comodidad) y mantener una hidratación adecuada para no afectar la producción de leche.
SCPE (Sociedad de Cardiología y Ejercicio Pediátrico) 2019
En 2019, la Sociedad de Cardiología Pediátrica y Ejercicio publicó recomendaciones específicas para la actividad física posnatal, con especial atención a la rehabilitación perineal y la progresión segura de los ejercicios.
Estas directrices francesas complementan las de la OMS y la ACSM proporcionando detalles adaptados al contexto médico francés, donde la rehabilitación perineal se ofrece sistemáticamente a las mujeres después del parto.
La SCPE enfatiza la importancia de un enfoque integral que integre las dimensiones físicas y psicológicas de la recuperación posparto, reconociendo la interdependencia de estos aspectos para el bienestar de la madre.

Ejercicios diarios de Kegel
La SCPE recomienda ejercicios diarios de fortalecimiento del suelo pélvico, con progresión en duración e intensidad: comenzar con 3 series de 8-10 contracciones mantenidas durante 6 segundos, llegando gradualmente a 3 series de 12-15 contracciones mantenidas durante 10 segundos.
Actividades aeróbicas adaptadas
Concéntrese en actividades de bajo impacto como caminar, nadar y andar en bicicleta estática. El CSEP recomienda incorporar estas actividades gradualmente, comenzando con 10-15 minutos de intensidad baja y aumentando a 30-40 minutos de intensidad moderada después de unas semanas.
Culturismo progresivo
Introducción gradual de ejercicios de fortalecimiento dirigidos específicamente al transverso abdominal, los músculos de la espalda y la postura. La SCPE recomienda evitar los ejercicios abdominales tradicionales en casos de diástasis de rectos no resuelta, en favor de ejercicios adaptados de fortalecimiento del core.
La SCPE también enfatiza la importancia de monitorear signos de advertencia como dolor pélvico, pérdida de orina durante el ejercicio o sangrado anormal, lo que debe llevar a una consulta rápida con un profesional de la salud.
Refuerzo esencial para prevenir la incontinencia
El suelo pélvico es un grupo de músculos y tejido conectivo que sostiene los órganos pélvicos (vejiga, útero y recto). Durante el embarazo y el parto, estos músculos sufren un estiramiento considerable y pueden perder tono, lo que puede provocar diversas complicaciones, como incontinencia urinaria o prolapso genital.
Anatomía del suelo pélvico
El suelo pélvico está formado por tres capas musculares principales:
El diafragma pélvico (músculos elevador del ano y coccígeo) que forma la capa profunda
El diafragma urogenital que constituye la capa intermedia
Los músculos superficiales del perineo que forman la capa externa
Importancia de la rehabilitación
Los estudios muestran que:
Entre el 30 y el 50% de las mujeres sufren incontinencia urinaria de esfuerzo después del parto.
La rehabilitación del suelo pélvico reduce el riesgo de incontinencia persistente en un 70% un año después del parto
El entrenamiento regular del suelo pélvico también mejora la función sexual y reduce el dolor pélvico crónico.
Lo ideal es que la rehabilitación del suelo pélvico sea supervisada inicialmente por un profesional sanitario (matrona o fisioterapeuta especializado) para garantizar que los ejercicios se realicen correctamente antes de continuar de forma independiente.
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Capítulo 3: Consejos prácticos para una recuperación segura
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Conclusión: Muévete hacia una mejor experiencia posparto
